Cervecería La Viuda, Murcia

El que os traigo hoy no es un bar cualquiera, es ‘el bar entre los bares’, mi rincón favorito de Murcia. Muchas veces me siento un privilegiado por haberme criado en el Barrio de San Andrés.

Es un barrio castizo -de los que por desgracia ya no se construyen- en el que casi a diario se respira un ambiente de muchísima actividad en sus calles. Además cuenta con bastantes bares, casi todos del mismo corte tradicional como Casa Luis del Rosario, el Guinea o el que ocupa la entrada de hoy, aunque cada uno con sus peculiaridades que los convierten en  únicos y que constituyen una auténtica ruta del tapeo castizo murciano. Bares como este quedan pocos y, si me apuras, en el centro de Murcia se cuentan con los dedos de una mano.

El expositor y los precios del día. CLG.

¿Qué características debe reunir el bar perfecto? Esta pregunta seguro que nos la hemos hecho muchísimas personas. En mi círculo -con los que me gusta tertuliar sobre estos temas- al final todo se acaba reduciendo a La Viuda.

Para empezar, la disposición del espacio es la óptima: una gran barra metálica en ángulo abierto (formando una ‘L’ abierta, para que nos entendamos), con apenas dos mesas altas con forma de barril. Lo de las mesas es un tema complicado en los bares.

La postura que yo defiendo es que al bar se va a picotear, a tomar un aperitivo o los cuatro bocaos volaos que se dice coloquialmente, por lo que no veo sentido que en estos haya mesas cómodas que resten espacio como en los restaurantes. En La Viuda todos -o casi todos- los presentes están de pie y los pocos taburetes que hay se ceden a las mujeres por cortesía.

El expositor con el marisco del día está en el centro, a la vista de todo el mundo y del resto poco que destacar. Nos os voy a engañar,  dudo que se haya cambiado algo desde el día en que abrió sus puertas hace ya más de siete décadas (1936), por lo que el ambiente viejuno está asegurado (y lo que nos gusta, oiga).

‘Caña murciana’, definición gráfica. CLG.

El segundo punto fuerte son sus ‘cañas’, de las mejores que pueden tirarse en Murcia ahora mismo. Dos dedos de espuma, chorreo sobre la barra y Estrella de Levante en el grifo, los tres puntos fundamentales que marcan los cánones de la auténtica ‘caña murciana’.

A uno que escribe le da pena que este sello de la gastronomía de aquí, que tan poco gusta a los que vienen de fuera, se esté perdiendo progresivamente y desde este blog hago un llamamiento para que nuestros políticos le pongan remedio al asunto. Para acompañarlas qué mejor que una buena ‘marinera’ con salmueras limpiadas y elaboradas por ellos mismos o una hueva con almendras morconas.

La ‘marinera’ no podía faltar, las salmueras las elaboran ellos. CLG.

La hueva con marconas que no falte. CLG.


Pero si existe un rey en La Viuda ese es, sin dudarlo, el mar. El marisco y los pescados vienen directamente de la plaza de abastos a diario y en esto de seleccionar las buenas piezas no les falta un ápice de experiencia. El marisco es fresco y te lo exponen en el centro, como el que enseña con orgullo una joya o un nieto, para que tú elijas lo que más te gusta. Casi a diario puedes tomarte unas buenas quisquillas, langostinos del Mar Menor, cigalas, gamba blanca o atún rojo.

Digo «casi a diario» porque los domingos la plaza no abre y la oferta se limita, aunque preparan unos muy buenos ‘caballitos’ con lo que no se ha consumido el día anterior. Los viernes es cuando más surtido es el género -algo lógico si pensamos que es el día de mayor afluencia- y puedes encontrarte con cañaillas, nécoras, ostras, salmonetes o un buen rodaballo.

El pulpo lo preparan especialemente los sábados a mediodía y cumple con creces las expectativas. El precio de todo esto lo marca el mercado pero a su favor hay que decir que la relación calidad/precio es de las mejores que he encontrado, sobre todo si nos atenemos a que es marisco fresco.

El pulpo de La Viuda se mete en el top. CLG.

No soy muy de marisco-plancha pero esta gamba blanca estaba espectacular. CLG.

Langostinos del Mar Menor, manjar de zares murciano. CLG.

Y ya por último, pero no menos importante, algo fundamental que debemos encontrar en todo bar es simpatía. Ángel y Joaquín, las cabezas visibles de La Viuda, se conocen la profesión al dedillo y ante todo son gente honesta.

Yo siempre recomiendo a la gente que cuando vaya a un bar o a un restaurante pregunte. En La Viuda no hay que tener vergüenza en preguntar, más que nada porque no hay carta o si la hay no la he conocido en 20 años. Pregunta sin miedo por lo mejor que tienen ese día, con seguridad te lo van a ofrecer encantados.

Ángel y Joaquín, dos ‘figuras’ de la profesión. CLG.

No quisiera cerrar la entrada sin mencionar un plato que prácticamente me ha visto crecer: los pablitos. Este bocado, lo más sencillo que te puedas echar a la cara, no es más que un panecillo con lomo a la plancha e ibérico y a mí desde que era un mocoso me encanta. El nombre no se lo pusieron por mi afán de consumirlos en grandes cantidades, nada más me gustaría y nada más me llenaría de orgullo.

Dónde podéis encontrarlo:
C/ Arrixaca, 10
30005. Murcia
¿Facebook, Web, Teléfono? Olvidate de eso aquí.
El mejor día para ir: Los viernes.
Precio/persona: Con 20€ comes bien, el aperitivo ya depende de cada uno.

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