Bar Caracena, Murcia

Comentaba Antonio Gras en su columna diaria sobre gastronomía -y hoy suscribo yo- que en estos tiempos que hay tanto fantasma escondido detrás de un nombre es de agradecer un tabernero donde conoce su oficio». A Pepe Caracena lo incluyo en este grupo, hombre de barra y conocedor como pocos de los entresijos que conlleva un bar gracias a sus más de treinta años de experiencia en este negocio.

Hace poco puso en marcha este pequeño bar, irrumpiendo en una zona de tapeo clásica por excelencia como es la Plaza de las Flores, con nuevas propuestas gastronómicas y aire fresco. Precisamente es la cercanía que desprende Pepe lo que considero que ha atraído a la clientela que, fin de semana tras fin de semana, abarrota este local, algo que en un entorno tan despersonalizado como es esta plaza -por el volumen de gente que arrastra y el ambiente de terraza- puede llegar a echarse en falta.

La barra a rebosar. CLG.

El interior del local -con apenas 36 metros cuadrados- está muy bien aprovechado y tiene cabida para media docena de personas en la barra y otra docena sentada en mesas altas. Además cuenta con una segunda barra abierta a la calle y unas cuantas mesas fuera. Abrió apenas hace un año por lo que la decoración es moderna y pulcra, bastante limpio además, cosa que un servidor agradece en los bares. 
Una barra muy tunning. CLG.
En su barra vamos a encontrar una selección de pintxos y tapas fruto del trabajo de Sergei Zaytsev, el chef con el que Pepe ha contado para confeccionar los platos de la carta, entre los que se incluyen además chapatinas y carnes trinchadas. Ciertamente me asombra que conceptos como el de los ya mencionados pintxos estén tan poco explotados en nuestra ciudad, donde gusta tanto tomar el aperitivo en la barra del bar, y parece que hay quien empieza a darse cuenta de ello. Vemos también tapas clásicas como los buñuelos de bacalao -llamados aquí bombas– empanadillas o la ensaladilla rusa y otras que dan vueltas sobre los conceptos de siempre como los caballitos crujientes –palitos Caracena-o el purito de morcilla al moscatel
Pintxo de sobrasada, huevo de codorniz y pimiento de Padrón. CLG.

Bomba de bacalao. CLG.

El Palito Caracena, un caballito crujiente. CLG.

Empanadillas fritas rellenas con paté de oca, tomate y huevo. CLG.


Mención aparte merecen las anchoas en salmuera y boquerones en vinagre ‘Monerri‘ elaborados artesanalmente, los dos miembros de ese fantástico matrimonio que tanto gusta a los murcianos. Otra especialidad de la casa es el rabo de toro al hojaldre, servido deshuesado y coronado con una tapa que asemeja a la del pastel de carne. El calamar relleno o la alcachofa a la romana son también buenas opciones para compartir al centro junto al foie artesanal a la plancha. Entrecot de buey, secreto de chato murciano o magret de pato, entre otros, conforman la selección de carnes.
Merece la pena probar su salmuera elaborada artesanalmente. CLG,

El calamar del Caracena. CLG.

Alcachofa a la romana con melva y pimiento del Piquillo. CLG.
A mí me gusta cerrar con el pintxo de mermelada de albaricoque, queso fresco, membrillo y foie y un tapón de los que Pepe siempre se invita, orujo de todas las clases, grappa o limoncello. Y si tenemos el espíritu jocoso siempre podemos tomarnos un buen gin tonic preparado con alguna de las más de diez referencias que tienen de ginebra para combinar. Y todo esto con una alegría envidiable y sin un mal gesto. Algún día me armo de valor y le pregunto cómo lo hace para encerrarlo todo en tan poco espacio.
Os doy permiso para llamarlo ‘maestro’. CLG.

Dónde podéis encontrarlo:
C/ Jiménez Baeza, esquina con C/ San Nicolás (Junto a Plaza de las Flores)
30009, Murcia
Tfno: 968 96 58 54
Precio: 12-15€/persona

Leave a Reply