26/10/14

Restaurante Alborada, trufa y fuá

Trufa y fuá, dos ingredientes que comparten protagonismo en una puesta en escena que gira en torno a tres platos con muchísimo recorrido. Productos que siempre han estado ligados en el imaginario popular a las cocinas más exquisitas y exclusivas (cocinas xx, pornfood) y cargados de tanto sabor como delicadeza en su preparación requieren. Aquí os presento tres platillos convertidos en clásicos de un restaurante que, durante largo tiempo, recogió el guante de la vanguardia en nuestra región junto a otro baluarte gastronómico como lo es el Rincón de Pepe.

A día de hoy, en la cocina Antonio Muñoz apuesta por la renovación y nuevos aires con su hijo David Muñoz quien, tras varios años de formación en la escuela Hofmann (Barcelona) y otros tantos restaurantes disperdigados por la geografía española, toma el mando en los fogones. El comedor, de espacio reducido, mantiene todavía ese toque de clase imperenne que siempre lo ha distinguido; antes incluso de la reforma que dio paso a la etapa de David en la cocina: mesas redondas (bien, muy bien por esto), buen menaje y una estética que combina tonos naranjas con el ocre de las ruinas árabes con las que se entrelaza.

Un clásico / CLG.

Centrándonos de nuevo en  los platos que han motivado a esta entrada, me llama la atención que entre los tres no alcanzan a aburrir al comensal -algo que si tenemos en cuenta los sabores tan singulares que manejan, no sería para nada descabellado-, consiguiendo darle el empaque y la armonía que ambos se merecen. De los tres, sin duda para mí el top de los tops es la patata, una tapa que cuando probé por primera vez me impresionó con todas las letras: convertir algo rudo como una patata asada en un plato delicado es de ese tipo de cosas que reconocen a un buen cocinero. Una patata que se come con cuchara y donde destacaría su textura, crujiente por fuera y melosa en un corazón que va relleno de un mix adictivo (fécula, ¿bechamel?). Los raviolis rellenos de foie con salsa de trufa son completamente artesanales, eso incluye la pasta fresca que ellos mismos amasan y una salsa muy suave de trufa con la que dar buena cuenta de las existencias de pan que queden sobre la mesa. Por último, todo un clásico como es el huevo escalfado con fuá fresco a la plancha y trufa negra desmigada, tan sensacional como calórico, el culmen y broche final a esta particular trilogía gastronómica.

Patata Alborada, imprescindible / CLG.

Raviolis de foie con trufa / CLG.

Huevo pochado con trufa y foie / CLG.

Los tres platos podéis degustarlo (como sucede prácticamente con la totalidad de la carta) tanto en la barra como sentados a la mesa. Y recalco lo de la barra -ya conocéis mi extraño feeling por las barras, y cuanto más incómodas mejor- porque me parece de las más atractivas y bien atendidas que hay en nuestra ciudad. Una barra que, a día de hoy, sigue pecando de no haber enganchado a ese público tan mayoritario en Murcia que se mueve entre la treintena de años y que encontraría aquí todo un filón todavía por explotar. Quizás la patata con trufa y fuá sea el principio de todo, sin duda esa tapa bien merece una visita.

Dónde podéis encontrarlo:
C/ Baquero Andrés, 15
30001. Murcia
Tfno: 968 23 23 23
Precio: Desde los 15€/persona en barra a los 40€/persona en sala.

23/8/14

Chiringuito La Cangreja, La Manga del Mar Menor

Poca murga os he dado este verano, para lo que suele ser habitual en mi, con las incorporaciones más fetenudas de chiringuitos en las playas de La Manga. Que todo julio y buena parte de agosto me los haya pasado currando tienen buena parte de culpa en ello. Aún con esas aprovecharé estos días que me quedan de veraneo para hablaros de un par de ellos que me han gustado especialmente (La Cangreja y El Cubano) y que considero ofrecen cosas distintas a lo que viene siendo habitual por la zona. 

Mis vistas / CLG.
La Cangreja es un chiringuito situado en la playa del Galúa, playa que recibe su nombre del propio hotel Galúa que la flanquea. Quizás no se encuentre entre las playas más bonitas de la zona pero a mí siempre me ha llamado la atención por la extraña mezcolanza que se forma entre guirazos que vienen al hotel, surferos de toda la región que buscan aquí la mejor ola de La Manga y los propios autóctonos. La carta es reducida y sobre todo destaca por conservas y salazones que, bien escogidos, adquieren gran protagonismo. La propuesta se redondea con bocadillos, tostas y ensaladas ligeras siguiendo un poco la línea marcada arriba. Las tostas están bastante bien de precio y son originales (sardina con aguacate, salmón con tártara, morcilla de verano, escalivada y capellanes...), al igual que las contundentes ensaladas. Por último, el postre de chocolate que preparan a tamaño miniatura no es que os lo recomiende, es que os obligo a pedirlo si sois amantes del chocolate por encima de todas las cosas. 

Uno de los aspectos que más me ha gustado es que absolutamente todo lo cocinan ellos, cuando la tónica habitual en muchos de estos establecimientos es traer la comida de fuera por las deficientes condiciones de los locales. Con estas pueden salir las cosas mejor o peor, pero al final se nota que hay mano de cocinero en lo que hacen. Por poner un ejemplo la tortilla de patatas me flipó pese a esa extraña salsa que la acompañaba (a día de hoy no me aclaro con lo que era) y la ensaladilla rusa flojeaba en lo que a proporciones de ingredientes se refiere. Para rizarlo todavía más, los fines de semana incorporan a la carta sushi de Moshi Moshi (que ya sabéis que no es santo de mi devoción), ampliando el abanico de locales que lo ofertan. En pocas palabras, una opción interesante y divertida a partes iguales. Si le añades buena música y mobiliario fino-fino, terminar la comida con un combinado en su terraza se convierte en ritual.

O le faltaba patata o le sobraba mayonesa / CLG.


Brutal la tortilla de patatas, semicruda por dentro / CLG.


Todo un acierto la ensalada césar / CLG.


Dos ejemplos de las tostas que sirven: de sardina y de salmón / CLG.


Artillería chocolatera en miniatura / CLG.

Dónde podéis encontrarlo:
Playa del Galúa
30380, La Manga del Mar Menor (Murcia)
Precio: 12-20€/persona
Tfno: 628837348
Web: http://www.chiringuitolacangreja.es

5/6/14

#Flashes: Mesón Guinea, Murcia

De un tiempo para acá - ¿tres, cuatro años?- empieza a resultar notoria la fama que se ha ganado el Mesón Guinea en nuestra ciudad. Una fama ganada a pulso y sin apenas levantar ruido por un local pequeño, de los que acostumbramos a llamar de barrio (¿pero cuál no lo es?), en el que coinciden lo que tan evidente nos resulta a veces y tanto cuesta encontrar al final: buena cocina y un precio acorde con lo servido. No es de extrañar, por tanto, que sin tener que recurrir al uso de modernas herramientas de comunicación o redes sociales, el Guinea consiga llenar su pequeño salón día sí y día también. Su barra tampoco se queda atrás, erigiéndose en punto de encuentro de numerosos curreles de la zona que entre semana se dan cita aquí para tomar el aperitivo o en improvisado mantel de aquellos que no consiguen hacerse con la tan deseada silla.

Ni os imagináis lo que puede dar de sí un champiñón. CLG.

Muchos vienen buscando sus afamadas patas de pulpo horneadas aunque para mí, su mérito reside en dignificar un producto de los considerados 'de segunda', sin más alardes. Sardina, champiñón, unas manitas de cerdo... los encuentras en los mercados por cuatro perras pero  bien trabajados pueden competir con cualquiera que se preste. Las florituras de las nuevas tabernas - balsámicos, reducciones, espumas mediocres y demás historias- se sustituyen aquí por un exceso de delicadeza, uno de los pocos excesos que están permitidos en cocina. El champiñón del Guinea puede que sea de las mejores tapas que haya probado nunca en ninguna taberna: cuidadosamente trabajado en la plancha, impregnado del sabor suave del ajillo y presentado con mucha chulería en un único plato por comensal. Buenos también los lomos de sardina, lavados, desespinados y salados de forma casera, sobre base de tomate rallado. La marinera la pedimos casi por inercia pero creo que es una tapa que os podéis ahorrar, la anchoa no le hacía justicia a las sardinas previas. El montadito de solomillo de cerdo me gustó bastante, estaba muy bien construido y equilibrado con la grasa del foie, la dosis justa de confitura, sal gorda para corregir y un buen mollete. Me reafirmó en que éstos no tienen por qué ser sosos y aburridos. El pulpo de esa mañana estaba en su punto de cocción, aunque ya os adelanto que en estos casos es un poco lotería. Finalmente pusimos broche con unas manitas de cerdo que aquí particularmente bordan, de las de mojar, mojar y mojar.

Las manitas hay que probarlas. CLG.

En total la cuenta ascendió a unos 15 euros por barba, con un par de cañas cada uno para abajar la comida. Me comentan que están dando mesas en viernes noche con cuatro meses de antelación. Me chirría un poco porque vale que, si bien es cierto que el comedor es pequeño - apenas cinco mesas- también lo es que restaurantes que puedan afirmar eso en España se cuentan con los dedos de una mano. Independientemente de que sea cuestión de darse un poco de autobombo o no, lo que sí que está claro es que, cuando las cosas se hacen bien hechas, bien parecen... y a menudo funcionan.

Dónde podéis encontrarlo:
C/ Vidrieros,1 (Plaza San Antolín)
30004, Murcia
Tfno: 638 737 398

14/5/14

Probando el nuevo menú diario de Entre Col y Col

Ayer al mediodía pude asistir a lo que suponía la puesta de largo de los nuevos menús del día que Entre col y col ha incorporado a su carta. Unos menús que esperan revitalizar la oferta de este conocido bar del centro de la ciudad, y lo harán basándose en lo que ofrezca el mercado ese día. Para mí fue un gustazo por dos motivos: el primero y más evidente porque me gusta comer de menú (sobre todo si es entre semana) y porque  también me gusta bastante la cocina de Alfonso Egea, chef estrellado por la Michelín por su trabajo en Casa Alfonso (Dehesa de Campoamor). La comida sirvió, entre otras cosas, para conocer nuestras impresiones acerca de lo servido y el concepto. El menú lo componen tres entrantes, un principal y un postre y tiene un precio cerrado de 18€, con una bebida incluida. Quizás por volumen de platos y por precio se aleja un poco de la imagen clásica del denostado 'menú del día' que tenemos todos en la cabeza. Tampoco es un menú degustación porque se reinventa todos los días en función de lo que adquiere Alfonso ese día en la plaza. Llamándolo como queráis, que eso es lo de menos, a mí me pareció un menú sensacional para comer a mediodía -ya sea por cuestiones de trabajo o simplemente para darse el capricho de no cocinar ese día- y hacerlo bien. Te sientas a la mesa de un chef con estrella y te comes un guiso estupendo bien secundado por tres o cuatro platos la mar de saludables y un buen postre y te quedas estupendo, oiga. Si le sumas un local decorado con mucho encanto y un cocinero con muchas tablas en lo que al trato con el cliente se refiere, es complicado fallar.

Alfonso Egea (1*, Casa Alfonso). CLG.

Lo que tomamos ese día pasa un segundo plano por lo que os he comentado anteriormente de que los platos del menú cambian a diario. Cuando hablaba de lo mucho que me gusta la cocina de Alfonso Egea, me refería precisamente a lo que veis: sabores reconocibles, producto fresco sin mucha filigrana ni demás historias. Que no exenta de técnica, ojo. Probé un salmorejo muy ligero acompañado de una gambas frescas cocidas esa misma mañana maravillosas y huevo rallado. La sepia a la plancha se servía de la lechuga, las huevas y la mayonesa casera de soja para hacer una improvisada ensaladilla cargada de originalidad. La fritura de pescado -salmonetes, chirretes y pescadilla- me pareció la bomba en parte gracias a estar frita en un aceite muy limpio que respetaba los sabores. El guiso de costillejas era puro amor cocinado a fuego lento, sin exceso de grasa por ningún lado, y con el brownie de chocolate casero (y remarco lo de casero) pusimos broche a una estupenda comida.

Aceitunas aliñadas. CLG.

Salmorejo con su huevo y gambas. CLG.

Sepia con mahonesa. CLG.

Fritura de pescado. CLG.

Guiso de costillejas. CLG.

Brownie de chocolate con salsa de yogur y miel. CLG.

En resumen, una buena opción para aquellos que le piden algo más al simplón menú del día o que simplemente quieran acercarse a la casa que este gran cocinero murciano tiene en nuestra ciudad a disfrutar de su cocina a un buen precio. Añádele que también se sirve los sábados y pocas excusas te quedan ya. 

Dónde podéis encontrarlo:
Avda. Alfonso X 'El Sabio', 14
30008, Murcia
Tfno: 968 974420
Precio/persona: 18€ (una bebida incluida), de Lunes a Sábado a mediodía.
En internet: Entre Col y Col (actualizado a diario con los menús).

11/5/14

#Flashes: Rakataplá, Murcia

Cocina sin cocina. Lo que a priori resulta un sinsentido pronto se torna en una reflexión, lo explicamos. El otro día cené en un local que apenas contaba con un pequeño horno y no eché en falta nada más. Si entendiéramos la cocina como un proceso de transformación, alterar un producto hasta dar lugar a otro con unas propiedades distintas (como puede conseguir un frito o una cocción), desde luego que el Rakataplá no sería menos que una casa de conspiradores contra ésta. Pero no, en su lugar suplen esta a priori carencia con una materia prima de primera calidad. Aquí encontramos quesos de La Lechera de Burdeos, patés artesanales que se traen directamente de La Carolina (Jaén), una variedad de panes que harían las delicias de cualquier panarra que se preciase, embutidos artesanales de la zona... Todo al momento y sin parones, una de las ventajas de esta cocina sin cocina, como también es la de poder salir de un local sin oler a fritangué. Y sin recurrir al temido microondas, todo un hito.

Viva el pan. CLG.

Su oferta no se queda aquí. Esa noche probamos una escalibada estupenda con la que dimos cuenta de ese magnífico pan y una brandada de bacalao a la que le faltaba un poco de chispa (¿crujiente, contraste?). Los huevos en cocotte triunfan entre la parroquia aunque hay que controlar más el punto del horno para evitar sobrecocinar la yema del huevo, aún con esas me parece un buen recurso para suplir la falta de planchas y sartenes. Las bruschettas las dejo para otra ocasión aunque me extraña que con semejantes panes e ingredientes no se estén comiendo el coco para currarse unos buenos bocatas. En definitiva, una buena opción para una cena informal entre amigos - tomar un par de copas de vino y acompañarlas de un poco de aquí y un poco de allá- pero tengo mis dudas de cómo puede llegar a funcionar a mediodía ya que puede quedarse escaso. Aún con esas no lo descartéis si lo que queréis es tomar algo rápido por la zona y salir pitando.

La otra cocina. CLG.

Y ya que hemos mencionado al vino no sería justo cerrar esto sin comentar que aquí se apuesta por los caldos,  aunque todavía les quedan aspectos por pulir. No sé si a vosotros os habrá pasado lo mismo pero siempre me ha llamado mucho la atención la cantidad de vino que se bebe en el norte, una vez superas Madrid y asciendes por Castilla y León buscando el Cantábrico. Vale que en eso tienen bastante que ver las dos grandes denominaciones de origen que campan por allí (Rioja y Ribera) pero de un tiempo para acá se están haciendo las cosas muy bien por nuestra zona, así que cada vez nos van quedando menos excusas. En Rakataplá me he encontrado con referencias interesantes, en su mayoría tintos jóvenes de la zona, que puedes pedir tanto en botella como por copas. ¿Por mejorar? Se me ocurre que escriban una carta o mejor, que aprovechen una de las dos hermosas paredes para apuntar la oferta de vinos y los precios. El mundo del vino encierra muchas alegrías pero sólo crearemos afición entre la muchachada a través de la transparencia.

Dónde podéis encontrarlo:
C/ Cánovas del Castillo,26
30003. Murcia
Tfno: 629 33 00 66
Precio: 15€/persona.

 
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